Mostrando entradas con la etiqueta Pecado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pecado. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de enero de 2014

¿LUZ O TINIEBLAS?



Foto Archivo
MATEO 5:14-16
 
 14Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 
 15Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.16Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. 

La Palabra de Dios es clara al considerar el ejemplo del brillo de la luz sobre la oscuridad; algunos cientificos han considerado, que la oscuridad en realidad no existe, sino que solo es producto de la falta de luz en un lugar especifico. Así, nos compara Dios, como lo describe el Versiculo Biblico antes mencionado, qué debemos ser luz del mundo, una ciudad asentada sobre un monte. Asímismo, se menciona que no se enciende una luz y se coloca debajo de un almud (Jarron de barro), sino sobre un candelero y alumbra a todos los que estan en la casa.

Lo antes expuesto, nos hace meditar en el titulo de esta corta reflexión: ¿Luz o Tinieblas? Nos preguntamos entonces, quienes seguimos a Dios y hemos decidido vivir para Cristo: ¿Somos luz o tinieblas en el mundo?. Sin duda alguna, si Dios nos considera que somos luz del mundo, porque le hemos conocido, no puede haber entre nosotros tinieblas, ya que la luz disipa la oscuridad. Sin embargo, sabemos que nuestra naturaleza humana no es perfecta y es dada al pecado, lo que en ocasiones nos hace estar en tinieblas delante de Dios.

Es por ésto, qué si Dios nos ha considerado que seamos luz del mundo aún conociendo nuestra condición humana, debemos siempre tratar de alumbrar con la luz de Dios que está en nosotros, para qué el resto de las personas con las que cohabitamos a diario puedan ver nuestras buenas obras y así glorifiquen a Dios en todo. Nadie mejor que Dios conoce nuestras debilidades. Pero, en su Palabra también nos dice: "Bastate en mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad." Aún en nuestras tinieblas internas, tratemos de ser luz para otros.    

  

lunes, 13 de enero de 2014

REFLEXIÓN SOBRE LA MISERICORDIA DE DIOS


misericordia-de-Dios-Biblia1


“…NUNCA DECAYERON SUS MISERICORDIAS; NUEVAS SON CADA MAÑANA” (Lamentaciones 3:22b,23)


Al levantarte cada día, sé como esa mujer que decía: “Qué bueno que la misericordia de Dios es nueva cada mañana, ¡porque ya agoté todas las reservas de ayer!”. El Diccionario Webster define la misericordia como: ‘ternura de corazón que predispone a la persona a pasar por alto las ofensas o a tratar al ofensor mejor de lo que se merece’. ¡Ésta es la descripción de la misericordia de Dios hacia ti!

David fue un hombre que amó muchísimo al Señor; sin embargo, la lujuria se apoderó de él y le llevó a cometer adulterio, y luego a hacer que mataran al esposo de la mujer. La razón por la que David habló de la misericordia de Dios es porque ¡necesitó una buena dosis de ella! Sólo alguien que de verdad es sincero en la evaluación de sí mismo, puede decir: “Alabad al Señor, porque Él es bueno, porque para siempre es su misericordia” (Salmo 107:1).

Si piensas que tú eres el único responsable de tus éxitos, piénsalo de nuevo. Pablo, el más grande de los apóstoles, escribió: “…yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no habita el bien…” (Romanos 7:18). No podemos ser misericordiosos hasta que hayamos aceptado nuestra propia necesidad de misericordia – y hayamos aprendido a recibirla de parte del Señor. La verdad es que si fuéramos “perfectos”, nadie nos podría aguantar, porque exigiríamos lo mismo de los demás. Cada vez que olvidamos nuestras propias faltas, hacemos que la convivencia con nosotros se haga difícil. En esos momentos, Dios nos vuelve a recordar nuestra condición imperfecta. Él permite que nos metamos en suficientes problemas para necesitar su misericordia, mantenernos humildes, y por lo tanto, serle útiles.

La fe es una respuesta a la misericordia de Dios, es un poco dificil de entender este concepto. Pero es verdad que fe reponde siempre a su misercordia, su misericordia nos levanta y transforma para siempre. De manera tal que nunca más seremos los mismos que antes.

Fuente: http://www.devocionalescristianos.org/2014/01/reflexion-sobre-la-misericordia-de-dios.html

lunes, 16 de diciembre de 2013

CRISTIANO TRATA CON ESE ASUNTO AHORA




EL LIGERO NO PODRÁ HUIR, AL FUERTE NO LE AYUDARÁ SU FUERZA NI EL VALIENTE LIBRARÁ SU VIDA” (Amós 2:14)

Es lamentable, pero los problemas no se resuelven de forma mágica solo porque te niegas a tratar con ellos. De hecho, se multiplican; y por mucho que corras, no podrás escapar de ellos. En palabras de Kristin Armstrong: “Nos hacemos expertos corredores… Tratamos de huir de nuestro dolor, de nuestro pasado y de nuestros problemas; pero no podemos escapar, ni escondernos, ni evadir las cosas para siempre. Llegará el momento en que nuestro ritmo se desacelere y esa “basura acumulada” nos perseguirá a toda velocidad. Durante el tiempo de nuestra huida, todas esas cosas se han convertido en una bola de nieve que va rodando y alcanzando cada vez mayor tamaño y velocidad. Si no somos valientes para enfrentarla cuando es pequeña, más tarde nos atropellará. Ha llegado la hora de tratar con esos asuntos… por muy rápido y fuerte que seas, no puedes posponerlo más”.

Entonces, ¿de qué estás huyendo hoy? ¿Qué cosas te hacen perder las fuerzas? Decídete a tratar con ellas ahora mismo. Si pasas un solo día más huyendo, le estarás dando “cabida al diablo” (Efesios 4:27 CST); no lo hagas. No importa que te hayas equivocado antes, “…la sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:7). Ya se trate de un hábito pertinaz, o de alguien a quien temes enfrentar, “agarra al toro por los cuernos”. Esas cosas que te están persiguiendo perderán su fuerza cuando las enfrentes en el nombre de Jesús. Dijo Pablo: “…Habiendo acabado todo, estar firmes” (Efesios 6:13). Podrás hacerlo con el poder de Dios, no en tus fuerzas.